DISEÑO URBANO SENSIBLE AL AGUA CON INFRAESTRUCTURA ESPONJA, LA SOLUCIÓN SUSTENTABLE PARA QUINTANA ROO

Uno de los grandes problemas a los que nos enfrentamos los Quintanarroenses durante la temporada de lluvias, son las inundaciones y con ello el tráfico con las concebidas afectaciones a las vialidades y sistemas de alcantarillado, etc. Lo que como habitantes debemos entender es que todo eso que nos molesta tanto, es una consecuencia natural por los flujos de agua que de haber sido considerados óptimamente en los modelos de desarrollo urbano, hoy por hoy tendrían un cauce adecuado.
Sin embargo, contemplar la naturaleza del suelo cárstico de la región y la gran red de ríos subterráneos es y será la clave para contar con un modelo de desarrollo urbano óptimo que integre políticas públicas adecuadas, considerando los sistemas de recuperación natural del agua desde una visión de SUSTENTABILIDAD, esto quiere decir: mejor aprovechamiento de las lluvias, menos inundaciones.


Todo lo anterior, se explica a profundidad en un estudio realizado en la Zona de Bacalar, en el que participaron Asociaciones Civiles, Académicos y el Gobierno Estatal y que recientemente se presentó con una propuesta que contempla la naturaleza cárstica del suelo de Quintana Roo y con ello se sustenta la urgente necesidad de implementar nuevos modelos de desarrollo urbano y territorial.
De acuerdo a la experiencia adquirida durante la investigación, la Bióloga Silvana Ibarra Madrigal, del Colegio de la Frontera Sur observó que los planes de ordenamiento territorial, pensados para la zona de influencia de Bacalar, no contemplaban la característica principal del territorio que estaban ordenando.
La investigadora dijo que durante este proceso en el que participaron el Centro de Investigaciones de la Península de Yucatán (CICY), y el Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR), se logró esclarecer el funcionamiento del sistema hidrológico y su vocación natural, lo que implicó revisar datos, estudios, estadísticas y traducir toda esa información en términos prácticos para desarrollar un modelo de vocación natural, aplicable al ordenamiento y a políticas públicas, trabajando también con la Secretaría de Medio ambiente, la Secretaría de Desarrollo Urbano Sustentable y la Secretaría de Turismo.
Este proceso de investigación/implementación se ha venido realizando durante los 2 últimos años, y su resultado ha sido el 1er. Estudio de Vocación Natural del Sistema Cárstico, que según la Bióloga Ibarra Madrigal el estudio explica cuál es su funcionamiento y como se aplica para la política pública, para posteriormente enfrentar el reto de integrarlo al modelo de desarrollo urbano existente y hacer los ajustes convenientes, por lo que es fundamental contemplar el paso del agua tanto en lo vertical, como en lo horizontal y mantener su calidad oligotrófica, de ahí el concepto de Diseño Urbano Sensible al Agua.
Para ello, se han desarrollado 140 principios básicos para la planificación y operación del territorio, considerando la vocación natural del sistema cárstico, mismos que deberán vincularse con los Planes de Ordenamiento Ecológico Local, así como con los Planes de Desarrollo Urbano.

“…Debemos dejar de sentirnos transformadores del espacio, para sabernos seres naturales y operar con las lógicas de la naturaleza”…asegura Silvana Ibarra, quien en una de las fases del proceso de investigación/implementación trabajó también con el Instituto Tecnológico de Chetumal.
Durante esta etapa, el equipo de trabajo realizó estudios de modelación hidrodinámica que trajeron como resultado la creación de infraestructuras constructivas llamadas “Infraestructura esponja” que permiten la filtración natural del agua de lluvia al subsuelo y con ello se puede recuperar agua limpia, así como la recarga del acuífero. A su vez, la “Infraestructura esponja”, se integra al diseño urbano y son parte del modelo creado llamado Diseño Urbano Sensible al Agua.
En palabras de la Bióloga Silvana Ibarra, “…al disminuir las inundaciones, se disminuyen no solo las afectaciones a la población, sino también el correr de las aguas contaminadas de las calles, y permiten el paso del agua a los ríos subterráneos, que son sostén del territorio y además el agua recursa los carbonatos de calcio del sascab que le sirven a corales, estromatolitos, a las tortugas y los colores turquesa…”
De aplicar este modelo en otras comunidades de Quintana Roo, estaremos dando la vuelta a la página, generando un verdadero modelo de sustentabilidad y re-diseñando nuestra relación con el más importante recurso natural del planeta: el agua.

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